En una situación normal, las células necesitan energía para poder vivir y realizar sus funciones, esta energía es la que brinda el famoso ATP, y para conseguirlo es necesario que el oxígeno entre en el cuerpo por los pulmones y que la sangre lo lleve hasta las células.

Así, una persona con mayor masa muscular que otra, necesitará más aporte de oxígeno porque tiene mayor cantidad de células que alimentar, cada persona tiene su necesidad específica.

La cantidad de oxígeno que la sangre puede captar es mucho mayor que la cantidad que necesitamos para funcionar, de esta forma, el cuerpo se asegura que no falte oxígeno.

La hipoxia silente en el covid

La hipoxia sucede cuando la cantidad de oxígeno es insuficiente o sí es suficiente pero las células no pueden usarlo, por ejemplo, por intoxicación por cianuro.

La hipoxia, a secas, es un bajo nivel de oxígeno. Si entra poco oxígeno en la sangre hablamos de hipoxemia, si entra suficiente pero las células sanguíneas no son capaces de captarlo, tendremos una hipoxia anémica, o también puede suceder que el corazón no pueda bombear con normalidad, entonces la hipoxia es de tipo isquémica.

¿Qué es la hipoxia feliz o silenciosa?

Es la hipoxia que se ve en los análisis pero no en el paciente, pues no siente nada en especial. El paciente, a pesar de tener una oxigenación baja, contrastada por los análisis, no acusa ninguna dificultad respiratoria o sensación de ahogo.

No hay modo de predecir quién la sufrirá y la única medida para prevenirla es evitar el contagio.

Esta hipoxia es igual a cualquier edad, no importa que aparezca en niños o ancianos, pero en el caso de los mayores, suelen existir enfermedades de base y ya de por sí, la oxigenación puede ser más baja que las personas más jóvenes en condiciones normales, por lo que las diferencias se aplican en la terapia con oxígeno.

Relación con el COVID

La hipoxia silente se asocia con el covid y también con condiciones muy puntuales como afecciones cardiopulmonares, como malformaciones arteriovenosas pulmonares o defectos cardiacos en los que ambos lados se comunican.

La infección se presenta en diferentes formas, esto significa que no todas las personas tienen todos los síntomas ni con la misma intensidad.

hipoxia silenciosa síntomas

Dependiendo del tiempo de exposición al virus se presentan determinados cambios pulmonares. En las etapas iniciales de la infección, los pulmones estarán inflamados y se llenarán con un poco de líquido, haciendo que no puedan funcionar correctamente, podríamos decir que el área del pulmón que esté afectada se desinfla. Esta área afectada, no puede captar el oxígeno ni pasarlo a la sangre, por lo tanto, la oxigenación será más baja de lo normal.

Cuando hablamos de hipoxia feliz nos referimos al estado en el que la magnitud del compromiso pulmonar no es lo suficientemente grande como para que la persona presente síntomas. A pesar de tener el oxígeno bajo, no hay ningún síntoma de dificultad respiratoria o disnea.

Además de esas zonas desinfladas, también se presentan microtrombos, que son pequeños coágulos que obstruyen los capilares impidiendo el paso del oxígeno. Inicialmente son de pequeña magnitud, pero alteran la oxigenación sin que el paciente sienta nada.

Síntomas de la hipoxia silente

Como es algo asintomático, no hay nada que la persona pueda sentir, pero sí se puede observar mediante los análisis, las gasometrías y las oximetrías que, efectivamente, la oxigenación y la saturación están bajas.

Cuando ya comenzamos a notar fatigas, ahogos y cansancio podemos estar en una etapa más tardía de la infección y hemos dejado atrás la hipoxia feliz.

Los labios cianóticos o las uñas moradas son una alarma para comprobar que tal está la oxigenación, pero no son un síntoma. El hecho de no presentarlos no descarta la hipoxia feliz.

Si tras el uso e interpretación correcto del pulsioxímetro, le persona detecta una caída en los valores, debe acudir al centro sanitario pues la hipoxia silente es un factor de mal pronóstico, con alta probabilidad de complicaciones y de necesitar una intubación temprana.

¿Cómo usar el pulsioxímetro en casa?

Hay que ser muy cuidadoso con el uso del pulsioxímetro en casa, antes de comenzar es muy importante saber usarlo, porque el hecho de ser diagnosticado con coronavirus ya genera ansiedad y estrés. No todas las personas presentan las mismas manifestaciones clínicas, es decir, no se puede con antelación, quién necesitará intubación, quién no sentirá nada,

Tener el virus no significa que vayas a llegar al extremo de la severidad que vemos en los medios de comunicación.

Muchos pacientes usan el pulsioxímetro como medida de referencia, sin entender que la medida que el aparato nos muestra no es un número absoluto.

El pulsioxímetro da una medida en forma de número que es el porcentaje de la hemoglobina que lleva oxígeno, puede marcar por ejemplo 93%, esto significa que el 93% de tu hemoglobina está agarrando el oxígeno para distribuirlo.

La medida correcta es el número que se obtiene tras estabilizarse la onda de pulsos, por lo tanto, hay que esperar unos minutos.

Pero la interpretación de ese 93% depende del tipo de paciente y de la situación de la persona, puesto que no es lo mismo vivir a nivel del mar, como en la montaña, ser fumador, o tener alguna enfermedad de base como las EPOCs, en cuyo caso puede aceptarse un 87% como dentro de lo esperado.

No todas las personas tienen los mismos niveles de oxigenación. Se debe acudir a la atención sanitaria cuando los niveles, que para cada uno sean normales, caigan y tenga sensación de ahogo o dificultad respiratoria.

¿Hay personas propensas a desarrollar la hipoxia feliz?

Tener enfermedades de base, pulmonares o extrapulmonares, supone una mayor predisposición a la severidad, es decir, mayor probabilidad de complicaciones.

Ahora bien, el tener enfermedades pulmonares de base, favorece la aparición rápida de la bajada de saturación al tener, ya de por sí, comprometido el pulmón.

Pese a lo que se pueda pensar, los fumadores no tienen afectada su saturación, por lo que sus medidas esperadas son semejantes a las de la población sana.

Por debajo de 90-93% se podría considerar que algo está sucediendo y se comienza a pensar que hay una ligera desaturación. Además, si la tendencia en la saturación del paciente es a la baja, se considera como indicador de hipoxia feliz.

En cuanto a la edad, debemos saber que la oxigenación asumida como normal, es inversamente proporcional, es decir, una persona mayor con oxigenación baja, comparada con la de un joven sano, no indica enfermedad, sin que haya un corte de edad, a partir del cual se consideren otros valores menores como normales.

No se puede predecir qué personas la sufrirán, teniendo o no, enfermedades de base, la hipoxia feliz la puede sufrir cualquiera.

El protocolo una vez detectada

Una vez el paciente detecta la caída de la oxigenación, debe acudir a la consulta y de confirmarse, se procede al a hospitalización, pues como ya hemos dicho, es un predictor de mal pronóstico y complicaciones.

Esto, junto a otros marcadores, determinan la severidad de la evolución en el paciente y, por tanto, el lugar de hospitalización, que puede ser en planta o en unidades especiales.

No todos los pacientes acaban en cuidados intensivos gracias a las medidas tempranas y a los protocolos de oxigenación.

¿Dormir bocabajo es beneficioso?

La persona que tiene hipoxia feliz debe estar en manos de los médicos.

Tener coronavirus no significa tener que dormir bocabajo, por lo que, si lo tienes y te han mandado a casa, no tienes que dormir así. Solo en los pacientes que cursan con hipoxia son candidatos a la estrategia de pronación.

Por lo tanto, la forma de dormir no previene la hipoxia feliz ni disminuye los síntomas.

Porcentajes de la hipoxia feliz

Existen estudios que establen que hasta el 20% de los pacientes que acudían a urgencias no presentan ningún tipo de dificultad respiratoria.

Según el estudio del doctor Gattinoni, el 60% de pacientes que cursan hipoxia feliz, pueden acabar con compromiso pulmonar severo y muerte.

Prevenir la hipoxia silente

La única manera de prevenir su aparición es usar la mascarilla homologada correctamente, el distanciamiento físico y la higiene de manos. Prevenir está en tus manos, nunca mejor dicho.